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Gobierno del Estado de México

Presentan El rebozo en el Estado de México en la FILPM

Ciudad de México, 26 de febrero de 2016.- En la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), se presentó en el Pabellón FOEM la cuarta edición del libro El rebozo en el Estado de México, del historiador Gustavo G. Velázquez; obras que es la recuperación histórica de una de las manifestaciones más importantes del arte popular y de la creatividad de los artistas de nuestro pueblo, donde su autor invita al lector a recuperar la conciencia histórica y volver a la reflexión sobre el uso del rebozo.

 

La moda actual de occidente explica la versatilidad en la elegancia donde el lujo adquiere nuevas proporciones, al mismo tiempo que la moda se convierte en importante sector de la economía. El rebozo, a más de 200 años, no deja de ser una fuente de ingresos para las economías locales y los artesanos que lo producen. Esta dinámica prenda se mantiene misteriosamente enlazada con el pasado histórico; recicla su uso resurgiendo con fuerza para continuar su exitosa existencia en el siglo XXI.

 

El uso del rebozo implica también un consumo solidario porque favorece a artistas anónimos, respeta el medio ambiente, pues los implementos de trabajo empleados no son depredadores y los fabrican los mismos artesanos.

 

En el Estado de México, Tenancingo es un importante centro creador de esta prenda que genera empleo e ingresos directos a más de 100 familias, e indirectos a toda la población donde se comercia gran parte de la producción. Los fabricantes de Tenancingo han rescatado los diseños propios de centros reboceros ya desaparecidos como Sultepec, Toluca y Calimaya.

 

La manera tradicional de portar el rebozo sigue siendo cruzado sobre los hombros para permitir admirar la belleza del paño y el anudado de las puntas o rapacejos, o bien, cubriendo la cabeza y envolviendo el torso de la mujer, como lo hicieron las campesinas  durante los siglos XIX y XX, en todas las actividades de su vida diaria, o las mujeres de los pueblos, al portarlo en los días de fiesta.

 

Esta nueva edición contó con el apoyo de María de la Luz Morales Herrera, promotora cultural; de Fermín Espinoza Camacho, maestro rebocero, y de Carlos González, joven artesano formado a la sombra de los maestros tejedores que durante más de 10 años han impartido cursos para uso del telar de otate o de cintura en la Casa de la Cultura “Petronilo Monroy” de Tenancingo.

 

Ante ésta, una de las más altas expresiones culturales de nuestra entidad, el Gobierno del Estado de México, a través de su Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, pone la presente edición en manos de nuevos lectores para cumplir con su cometido de preservar y fomentar su patrimonio cultural.

26/02/2016
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