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Identidad

Esta biografía, con tintes literarios, hermana varias metodologías y lenguajes historiográficos. Cuenta la vida y obra de una mujer excepcional; las múltiples capacidades que le permitieron librar los obstáculos propios de una sociedad patriarcal, superar el rechazo de sus contemporáneos y enfrentarse sola al problema de su supervivencia y la de sus hijos. Nacida en cuna ultraconservadora, fue liberal radical. De temperamento rebelde, padecía de melancolía, enfermedad propia de espíritus sensibles y elevados como los de aquellos poetas que, como ella, cultivaban las letras y el periodismo. Siendo soltera concibió un hijo del poeta más querido de la república restaurada, Manuel Acuña, y después tuvo siete hijos más con el primer poeta modernista de México, Agustín E. Cuenca. Fue normalista, novelista, cuentista y pedagoga. Sin duda, Laura Méndez de Cuenca puede ser considerada una de las mentes más luminosas de su tiempo —por su talento literario y sus propuestas pedagógicas— y una de las primeras mujeres en abrir brecha en el campo del feminismo.

Hacia el filo de la centuria y ante el inminente advenimiento del tercer milenio, las sociedades contemporáneas han dado testimonio de las más formidables transformaciones. En más de ocho décadas, México y el mundo de hoy viven escenarios muy distintos. La visión del planeta como una aldea global o esa ola incontenible de información a la que alude Toffler, la emergencia de una sociedad dinámica y crítica, el acelerado crecimiento demográfico, la pobreza, la ignorancia y los fanatismos, la injusta distribución de la riqueza, el desplazamiento de la mano de obra, las grandes concentraciones urbanas, el mestizaje, las etnias y, particularmente, esa síntesis de realidades que conocemos como la cuestión social, evidencian la atmósfera densa por la que los mexicanos transitamos.

Toluquerencias es un neologismo que el autor, de manera arbitraria, ha inventado para dar título a este elenco de artículos periodísticos acerca de Toluca. La citada expresión, torciendo un poco el sentido recto de las palabras toluqueño, querencia, herencia, —y en esta última hasta alterando la ortografía— pretende hacerlas concurrentes en un solo significado.

Jesús Blas y Arturo Allende analizan la vigencia del pensamiento y obra de Isidro Fabela a cien años de su participación en la primera revolución social del siglo xx: la Revolución mexicana. En él profundizan en diversos aspectos de su quehacer en política, gestión de gobierno, educación, cultura, economía, derechos humanos y, por supuesto, diplomacia.
  También se exponen de manera ordenada fechas, lugares y nombres de personajes vinculados directa e indirectamente con Fabela, así como aspectos relevantes de la vida y obra de este personaje.
Esta biografía, con tintes literarios, hermana varias metodologías y lenguajes historiográficos. Cuenta la vida y obra de una mujer excepcional; las múltiples capacidades que le permitieron librar los obstáculos propios de una sociedad patriarcal, superar el rechazo de sus contemporáneos y enfrentarse sola al problema de su supervivencia y la de sus hijos.
Normalista, novelista, cuentista y pedagoga Laura Méndez de Cuenca (1853-1928) puede ser considerada una de las mentes más luminosas de su tiempo —por su talento literario y por sus propuestas pedagógicas— y una de las primeras mujeres en abrir brecha en el campo del feminismo.

Huehuetoca en la historia de México es, ante todo, un ejercicio de la memoria, una recopilación de datos elaborada durante varios años, una suerte de retrato íntimo de la tierra natal. Con este libro, Ildefonso Ramírez Gil ofrece no una obra literaria sino, quizá, la más completa monografía que existe sobre Huehuetoca, desde sus orígenes hasta su constitución y desarrollo como municipio del Estado de México.

 

A través de los ojos del autor se revela el importante papel que ha desempeñado Huehuetoca en la entidad mexiquense, desde la época colonial hasta nuestros días. Se conoce, así, el impacto de obras como el Tajo de Nochistongo, la creación formal del municipio a partir de terrenos de la hacienda de Xalpa y el auge y decadencia del ferrocarril. A lo anterior se suman: la religión, la educación, los procesos electorales e incluso las leyendas de la comunidad, aspectos que redondean este muy personal panorama de la cultura e identidad de los huehuetoquenses.

Reúne una serie de relatos breves nacidos de la pluma de Clemente Díaz de la Vega, en cuyas líneas se exalta, ya sea desde la anécdota o la historia, a personajes que han trascendido en el tiempo a través de su labor política, intelectual o artística, trabajo inmaterial que constituye una ideología legada al Estado de México en su paso o estadía por nuestra entidad.
  Nombres como Emiliano Zapata, Adolfo López Mateos, Isidro Fabela, Narciso Bassols, José Vasconcelos y Josué Mirlo conforman el índice de hombres ilustres que se presentan ante el lector para que éste enriquezca su bagaje cultural a través de una ágil lectura.
Con sabia elección de textos que conforman De buena pluma, en su mayoría fragmentos de libros ahora agotados, pero que en su momento tuvieron una o varias ediciones y actualmente no figuran en catálogos editoriales, Inocente Peñaloza nos comparte la visión de distintos autores sobre la geografía, historia, literatura, personajes y costumbres de los habitantes del Estado de México.
  En esta obra, poetas, antropólogos, historiadores del siglo XVI y de nuestros días, vuelven a esta obra un ejemplar rico en información que le permitirá al lector tener una amplia noción sobre los cimientos que conforman la entidad mexiquense.

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