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Letras

Juan Domingo Argüelles es originario de Chetumal, Quintana Roo. Realizó estudios de Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la unam. Como poeta, ensayista, crítico literario y editor, sus trabajos comprenden varios volúmenes. Entre sus libros de poesía destacan: Como el mar que regresa, Agua bajo los puentes, A la salud de los enfermos, Las aguas del relámpago y La última balada de François Villon, reunidos en el volumen Todas las aguas del relámpago (unam, 2004). En 2009, la editorial española Renacimiento publicó La travesía, antología poética personal de 1982 a 2007. Recientemente apareció su Antología general de la poesía mexicana (Océano, 2012). Ha abordado el tema de la cultura escrita en los libros: ¿Qué leen los que no leen? (Paidós, 2003), Leer es un camino (Paidós, 2004), Historias de lecturas y lectores (Paidós, 2005), Ustedes que leen (Océano, 2006), Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura (Océano, 2008), Del libro, con el libro, por el libro... pero más allá del libro (Ediciones del Ermitaño, 2008), Si quieres... lee (Fórcola, 2009), La letra muerta (Océano, 2010), Escritura y melancolía (Fórcola, 2011), Escribir y leer con los niños, los adolescentes y los jóvenes (Océano, 2011), Estado, educación y lectura (Ediciones del Ermitaño, 2011), Estás leyendo... ¿y no lees? (Ediciones B, 2011) y Lectoras (Ediciones B, 2012).

El presente volumen es un pretexto para acercarse a una definición imposible: ¿Qué es la lectura? Pero, no por imposible, el acto definitorio deja de ser un bálsamo lúdico que guarda en sí mismo su recompensa. Diálogo incesante, remedio contra la ignorancia, deliciosa compañía, viaje de nunca acabar, hipnótico cuerpo del deseo, acto y ejercicio civilizatorio o sencillo arrebato de la invención humana, la lectura ha acompañado a las criaturas sobre la Tierra (las criaturas que leen) en su terco afán por encontrarse a sí mismas, por definir su historia y su destino, por rozar, aunque sea en sueños, los labios sutiles de la felicidad. En Rostros de la lectura, Chavezmaya elige el espejo, la ventana, el camino, el encuentro, el vicio, y con estas cinco inocentes metáforas juega a elaborar su propia definición; al hacerlo, nos invita también a jugar, a mirarnos y a asomarnos, a caminar y a encontrarnos, a pecar y a abismarnos, en este inefable milagro que la lectura representa.
Excelente translación del mito de Eurípides; obra teatral y poema filosófico envenenado de destreza literaria, hondura conceptual, original manejo del lenguaje y personajes construidos desde la profundidad de una prosa libre de ataduras.
  El culto a Dionisos, la indagación en el rencor de Penteo y la propuesta de una lectura de género son parte de esta obra fundamental.
Una noche, Rita, turista alemana, lleva a su domicilio a Gabino –editor que maneja negocios turbios y con quien está involucrada–, y a sus compañeros Franco y Aleida. Rita sale y cuando regresa a su casa, los tres han sido asesinados. A partir de entonces ella es anónimamente amenazada de muerte. Sus amigos deciden escenificar lo ocurrido como una denuncia artística. Hechos posiblemente subjetivos, pero lógicos e inesperados, cual corresponde a una impecable historia policiaca.
Las Puertas del infierno, la gran obra que el Estado francés encargó a Rodin para un supuesto Museo de Artes Decorativas, fue terminada al tiempo que el gobierno de turno cancelaba el proyecto. Dicha pieza se convirtió entonces en materia creativa para otras ideas como El pensador o El beso. No sospechaba Rodin que años más tarde  inspirarían este drama.
  Germán Jiménez reflexiona, a partir de las Puertas del infierno, acerca del Arte y la Creación, la creación y el poder, el maestro y la alumna, el artista y la amante, el sexo, el sometimiento, el resentimiento, la tiranía, la locura. En definitiva, reflexión sobre la condición humana.
  Imprescindible su lectura, imprescindible su representación, más aún en momentos en los que el arte, el teatro y la cultura no pueden ser considerados un simple entretenimiento.
Perlas a los cerdos rompe con los modelos tradicionales de la dramaturgia mexicana afincada en el realismo. La distribución espacial del parlamento de cada personaje causa en el lector un efecto sorpresivo, ya que la apariencia textual es más parecida a la expresión poética que a la dramática. En esta obra de Alejandro Román, la forma en que interviene cada personaje evoca a la poesía caligramática, por un lado y por otro, apunta hacia una partitura de interpretación actoral.

Ágil y divertida, Perros Contradictorios devoran mi cadáver narra un intento más de Nina por recuperar la añeja fama que gozó como cantante pop, así como el de S.A.T.A.N. y su banda, Perros Contradictorios, por revivir su extinta carrera punk. Rondando los sesenta años de edad, mantenidos por Whisky, se niegan a aceptar su fracaso como humanos y como artistas, y deciden jugarse el todo por el todo en un hilarante final. Aquí Tristana Landeros nos brinda una prueba más del talento mostrado en obras como Morir en la raya.

Sam no puede conciliar el sueño: un asesino se oculta en su armario. El talk show más famoso de la televisión invita a Vera a que hable de su hijo, el criminal más memorable de los últimos tiempos. Walter quiere convertirse en un actor de Clint Eastwood, no de comerciales de comida para perros. Diez años han pasado desde la tragedia de los Galloway. Las reminiscencias de la violencia y la agonía de su duelo se hacen presentes, al tiempo que el estigma social va desgarrando La debilitada relación de la familia. Serán los rifles Sturm Ruger del abuelo donde encuentren la seguridad y la tranquilidad robadas.

Para Tom, una proposición científica (matemática) sería capaz de, al menos, explicar el suceso de una velada: ese instante que durante una noche de fiesta —aderezada con algo de alcohol, música electrónica y divagaciones sobre James Morrison— ha modificado sustancialmente la vida de tres mujeres y la de él. Tom, próximo a doctorarse en matemáticas puras, es profesor de Betty y de Gaby, estudiantes de filosofía; pese a sus ecuaciones, ha terminado por enamorarse de Gaby y entablar una relación con ella; desde hace quince días viven juntos. Lucy es vecina de Betty. Los cuatro coinciden en una reunión: Betty baila frente a Tom y Gaby baila con Lucy. Eso es todo: los cuerpos de tres mujeres y un hombre han necesitado bailar.

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