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Letras

Novela que retrata la sociedad de Metepec. Por eso vivo penando es una obra donde se entrelazan, en una permanente y agridulce dualidad, los pesares de los vivos y los recuerdos de las ánimas, el pasado que se niega a irse y la fantasmal modernidad.
  A través de sus personajes, Bertha Balestra hace un recorrido por la identidad mexiquense: paisajes, ancestros, música y comida popular no escapan a su sólida prosa dotada de sencillez, frescura y aliento poético.
Rojo semidesierto es la voz de una generación mutilada por la violencia. Un aterrador registro coral de las verdaderas víctimas de la guerra contra el narcotráfico, que no son sólo los muertos, sino también aquellos que vieron a sus familiares y amigos desaparecer y el país que amaron, teñirse de sangre. Hombres y mujeres que luchan cada día por sobrevivir en la intemperie de ese semidesierto que no es sólo un lugar físico, sino el paisaje desolado de sus propios sueños. Con este libro, Joel Flores da un magistral testimonio de esta tragedia cotidiana.
  Su prosa conmueve, sacude y a veces indigna; abrasa nuestra conciencia y nos golpea contra el árido suelo de la realidad. La voz del narrador está tallada por el dolor agujereado por innumerables silencios en los que se cuenta la vida de catorce personajes, y con ella el destino de toda la nación.

El umbral es el espacio que prefigura al abismo, al misterio, al nombre que damos a esa otra realidad que, siendo también secretamente nuestra, es ajena a nuestros relojes y buenos días. La cuentística de Macarena Huicochea deambula por los umbrales, entorna las puertas para que asomemos la cabeza y miremos. ¿Qué es lo que miramos? Universos imaginarios que componen una muestra personal de reelaboración de mitologías ancestrales, cuentos de hadas y bestiarios. Con esta obra antológica, Macarena Huicochea reafirma su sitio en el escenario literario del Estado de México y del país entero como una notable exponente de la narrativa fantástica.

Yo maté al emperador compendia relatos plenos de ensoñaciones y rasgos mágicos cubiertos siempre por la melancolía. La lectura nos estremece entre sus páginas al toparnos con inusitadas situaciones de suavísimos contrastes. Literatura de buena sepa que aborda extrañas experiencias de amor con personajes que parecen prófugos de pinturas enacentistas,
la memoria desolada de las guerras y trenes que cruzan puentes de esperanza. La última narración cierra apenas el primer relato, descubriéndonos, así, la salida de un laberinto furtivo, críptico y circular.
¿Cómo transformar una vida remendada en una vida zurcida? ¿Sirve el silencio para disimular los desgarramientos?¿Qué camino conduce a que dos personas se encuentren? ¿A quiénes les importa la palabra “siempre”? Éstos son algunos planteamientos que Zurcido invisible intenta resolver, porque sin saberlo —aunque determinados por una fuerza invisible que los posee—, Vera y Víctor descubren que los convoca el trabajo de la vida, algo que ninguno se atreve a preguntarle al otro. Desafían el silencio con el cuerpo y los destinos imantados, a pesar de la lluvia, del tueno y del relámpago. Parte del pueblo será testigo, pero a nadie parecerá importarle porque el anonimato les vació la vida hace mucho tiempo y el recuerdo diluyó cualquier ilusión y esperanza. A pesar de todo, casi sin que lo noten, Vera y Víctor —y quizás también todo el pueblo— recuperan el futuro, tal como sucede con el zurcido invisible.
Este es un libro sorprendente. Un libro que se abre de raíz desde el principio y nos llena los días y los ojos de tiempo y de palabras que se intercalan con quien observa y habla. Braille para sordos es un libro para mirar, desde el obturador del ojo del poeta, lo que mira el ojo abierto de la fotógrafa Diane Arbus. Escuchar para ver la aparición de un mundo. Balam Rodrigo ha escrito un libro estremecedor que resiste el orden de la naturaleza y que establece otras revelaciones más allá de las fotografías, en donde la palabra poética irrumpe con todo su esplendor en el límite del significado. Su propósito no es descriptivo, Los poemas de este libro dibujan otro espacio donde la oscuridad estalla como un golpe de luz ante nosotros. Este es un libro que habita un nuevo presente.

Caravana de sombras, libro del poeta y fotógrafo sinaloense Rubén Rivera, sigue el último viaje de Arthur Rimbaud en Abisinia, en 1880, donde el hombre es todo lo que importa y su espíritu es de arena: lo que sufre, canta, llora; las palabras que se fugan. Abollada, la taza del poeta francés en África lo ve desfilar como amante, capataz, asesino, cínico, negociante, servidor de Dios. Las voces en pe­numbra aparecen aquí transformadas en un lenguaje poético centrado en una profunda reflexión donde el poema, como hojas de higuera, se pone en juego con los fragmentos luminosos de la vida.

A treinta y tres años de la publicación de su primer libro de precoz maestría, Ojo de jaguar (1982), y luego de haber dado a imprenta otros once títulos de poesía, Efraín Bartolomé (Ocosingo, Chiapas, 1950) es un referente fundamental y una presencia permanente en la poesía contemporánea de México. Desde la aparición de Ojo de jaguar, el también poeta Juan Domingo Argüelles ha conversado con su autor sobre la poesía y, especialmente, sobre su poesía. El resultado es este libro que, publicado en una primera versión, hace dieciocho años, ahora aparece en esta nueva edición corregida y significativamente ampliada para que el diálogo se extienda a los lectores. Es un libro nuevo en muchos sentidos o, para decirlo mejor, es el mismo árbol con nuevas ramas y maduros frutos.
 
En este libro, Raúl Cáceres Carenzo hace eco de las voces de otros poetas, nombradores de claridad como él los llama, para dialogar con ellos; en esta plática, refleja su voz en la de quienes le precedieron o la de éstos en la suya propia. Basta una cita para escribir un poema y hacer de éste una conversación sobre el texto gigantesco que es el mundo signado por la poesía. Aquí cada poema es una reminiscencia tanto de las imágenes como de autores y estilos distintos; el poema es un laberinto de voces construido con nombres como José Emilio Pacheco, Jorge Guillén, Alfonso y Aurora Reyes, León Felipe, Octavio Paz, Fernando Pessoa, Rubén Bonifaz Nuño y Vicente Huidobro.
En las evocaciones de la poética del espacio, Silvia Eugenia Castillero trama su singular y rigurosa experiencia verbal. En estas edificaciones, la música se afirma como la verdadera constructora; se levantan columnas, se disponen ventanas, se esculpen ángeles, santos y demonios bajo las pautas de la melodía y del silencio.
  El mundo de En un laúd —la catedral hechiza por su misterio y furor, por su renovada belleza, por la lucidez de las empresas necesarias e impostergables.

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